Me equivoqué.
Tengo a mucha gente a mi alrededor que me protege. Tengo a mi familia que es la que realmente está en todo momento, con la que no tienes preocupaciones.
Tengo a mis verdaderos amigos, a esas personas que te preguntan si te ven mal, que se preocupan de que estés feliz y te sientas feliz.
Pero aunque tenga a toda esa gente siempre hay algún momento en tu vida que te sientes solo, que sientes un vacío en tu interior, y te desahogas de la misma manera que todo el mundo, llorando. Pero esas lágrimas se convierten en felicidad cuando ves aparecer a las personas que quieres y que nunca te harán daño.