Sólo faltan unos días para la mayoría de edad.
Miro hacia atrás y veo 18 años llenos de momentos, de recuerdos, de anécdotas, de historias, de sonrisas, de lágrimas. He vivido poco como quien dice, pero he vivido experiencias que poco a poco han ido haciéndome fuerte ante la adversidad.
A partir de ahora todo se complicará, todo serán decisiones en las que no me podré equivocar, decidiré como irá encaminada mi vida...
Pero también es momento de disfrutar, de vivir nuevas experiencias, de hacer la loca y caerme si es necesario pero con la madurez suficiente como para levantarme y reírme de mi caída.